El uso responsable de la IA: usarla no es lo mismo que usarla bien
Con el creciente uso de la IA se hace mucho énfasis en lo que nos puede ayudar a resolver y en lo fácil que puede hacernos la vida, pero se nos está olvidando que esto trasciende mucho más allá de la simple eficiencia en los procesos. Una discusión que se ha dado ampliamente es el desplazamiento de puestos de trabajo por la llegada de la IA. En efecto, esto tiene un impacto social, ya que se necesitan menos personas para llevar a cabo las mismas tareas y se realizan de una forma más ágil. Es un tema de amplia discusión, pero no es el enfoque que quiero darle a este artículo.
El tema está en que actualmente estamos haciendo un uso indiscriminado de la IA, incluso de manera irresponsable. Algunos influencers usan sus redes para proponer el uso de versiones gratuitas, desconociendo que esto puede ser una puerta abierta para vulnerar la seguridad, los derechos de autor y la creación, entre otros tantos aspectos críticos que implica el uso responsable de la inteligencia artificial.
Y no es un tema menor, se estima que para el 2030 mercado mundial de la IA llegará a los 826 mil millones, con el marketing y las ventas entre sus aplicaciones más extendidas en las empresas (Statista, 2025; McKinsey, 2024). Estamos adoptando, a una velocidad sin precedentes, una tecnología cuyas reglas de juego apenas se están escribiendo.
Lo que escuché en una charla y no he podido dejar de pensar
Recientemente escuchaba en una charla a un abogado hablando de estos distintos aspectos, y llamó mi atención lo siguiente: [checklist] Usar la IA sin licenciamiento e integrarla a procesos clave de la empresa, dejando de lado que la información que se comparte a través de ella tiene restricciones de uso. Esto puede vulnerar las leyes de confidencialidad, los derechos y la protección de datos. La titularidad de los derechos sobre los productos que se generan con IA. Aquí es clave documentar y tener clara la intervención humana dentro del proceso, para garantizar que se puedan tener derechos intelectuales sobre los desarrollos. En relación con este punto, la Comunidad Andina, en su Régimen Común de Derecho de Autor (Art. 3), establece que el autor es una persona física, lo cual desestima —tal como están hoy las normas— las creaciones hechas íntegramente con IA. No es una postura aislada: tanto la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como la Oficina de Derechos de Autor de Estados Unidos coinciden en que las obras generadas por IA, sin intervención humana suficiente, tienden a quedar en dominio público (Palma Peña, 2025). Las brechas de seguridad a las que estamos expuestos cuando se usa la IA sin procesos organizacionales claros. Tenemos las herramientas, pero no damos las indicaciones correctas al equipo y se termina haciendo un uso indiscriminado de ellas. [/checklist]No se trata de no usarla. Se trata de usarla bien.
Lamentablemente estamos viendo una proliferación de videos e información que, sin discriminación, enseña a usar la IA dejando de lado su uso responsable. No se trata de no usarla, pero sí es importante centrarse en las políticas de uso de los fabricantes, en la responsabilidad que adquirimos al usarla y en el marco regulatorio emergente que se está dando a raíz de estas.
Aquí no quedan de lado las leyes de protección de datos; todo lo contrario, es donde más cuidado tenemos que poner. ¿Dónde están quedando los datos de los clientes si nos dedicamos a usar las versiones gratuitas de las IA? ¿Qué información estamos entregando que no deberíamos entregar?
La literatura académica lo confirma: los sistemas de IA recopilan, procesan y analizan grandes cantidades de datos personales, y los riesgos de privacidad asociados afectan directamente la confianza y la satisfacción del cliente (Barari et al., 2024). La respuesta no es reaccionar después del incidente, sino adoptar lo que los investigadores llaman «privacidad por diseño»: estrategias preventivas que se incorporan desde la etapa más temprana del proceso, no como un parche posterior (Paredes, Robayo-Pinzón & Rojas-Berrío, 2025).
[hero]No solo se trata de generar contenido, productos o realizar tareas de manera más rápida. Se trata de entender que la responsabilidad completa está en el humano que la utiliza, y en si está o no delegando el control total o parcial a la IA.[/hero]Las cinco dimensiones que toda empresa debería revisar
Cuando se analiza a detalle, el uso responsable de la IA no es un único tema en e que hay que poner atención, de acuerdo con Paredes, Robayo-Pinzón & Rojas-Berrío, 2025, hay 5 apectos que se deben considerar:
[checklist]Privacidad y protección de datos. Saber qué datos se recopilan, cómo se usan y bajo qué normativas se tratan. Confianza y autonomía. La personalización avanzada no puede sentirse como manipulación; la transparencia es la base de la confianza. Gobernanza y responsabilidad empresarial. Las empresas deben diseñar sus propias políticas de uso. Creación de valor. Aprovechar la tecnología sin perder el elemento humano y la autenticidad en la relación con el cliente. Marcos regulatorios. Mantenerse al día con una legislación que avanza más lento que la tecnología, pero que ya está llegando. [/checklist]No son temas menores, todo lo contrario, es de lo que debemos estar hablando, no solo de la implementación desmedida de la IA.
Marco emergente — lo que está llegando
Con relación al marco normativo, si bien es incipiente, cabe mencionar tres referencias normativas que están cambiando las reglas del juego:
PL 043 / 2025 — Colombia
Proyecto de Ley de IA en Colombia
Artículo 19: propiedad intelectual sobre activos de IA. Mensaje de urgencia presidencial — septiembre 2025.Ley 2502 / 2025
Agravante penal por uso malicioso de IA
Crea un agravante específico cuando se usa IA para fraude de identidad (deepfakes) y suplantación.US Copyright 2025
Reporte Part 2 — Copyright & AI
Outputs de IA solo protegibles si existe «autor humano suficiente». Referente global para tribunales.Por fortuna, en Arcetec ya hemos entendimos esto
Por fortuna nuestra, desde hace tiempo en Arcetec hemos entendido que las herramientas sin licencia generan brechas de seguridad para todos. Creemos firmemente que una empresa que no paga las licencias con las que realiza sus labores más importantes está, sin saberlo, hipotecando la seguridad de sus clientes, la titularidad de sus propios desarrollos y su tranquilidad jurídica.
Por eso trabajamos con herramientas licenciadas, y estamos estructurando las políticas internatas para el uso de IA . La eficiencia importa, sí. Pero la confianza, la legalidad y la responsabilidad importan más, porque son las que sostienen todo lo demás.
La pregunta, entonces, no es si vas a usar IA. Es cómo vas a usarla.
Fuentes
Paredes, M. R., Robayo-Pinzón, O. & Rojas-Berrío, S. (2025). Dimensiones éticas en la implementación de inteligencia artificial (IA) para estrategias de marketing: un análisis sistemático de desafíos y oportunidades. Revista Académica ECO, 32, 1-20.
Palma Peña, J. M. (2025). Derechos de autor y licencias de la inteligencia artificial generativa: un análisis desde la ciencia abierta en América Latina. Revista Interamericana de Bibliotecología, 48(3).
Statista (2025); McKinsey (2024); Comisión Europea (2025) — citados en las fuentes anteriores.